domingo, 31 de mayo de 2015
Aún demasiado temprano. Si no necesitaramos dormir ¿Cuál sería la estructura del día para nosotros? Seguro, al cabo de una semana, sentiríamos estar soñando. En un sueño continuo, porque si tendríamos el recuerdo de lo que era soñar. Nos sentiríamos en un sueño continuo. Talvez insulso. Eso pienso, ahora, a las doce y siete de la noche, porque me parece que bien podría no dormir, no tengo sueño. Ya no me parece tan tarde esperar un bus que no pasará, a las nueve y cuarenta de la noche. Peor es andar en la calle a esta precisa hora. Las horas se sedimentan unas sobre otras. S me habla. Une rubia, casi ruba teñida. La luz que la lámpara atraveisa en mis anteojos se proyecta en su cara. Por ese antojo u obsesión de hacer encajar todo, de tratar de darle un orden y sentido a todo, yo me muevo tratando de que la luz traslúcida el caiga exacto sobre su ojo izquierdo. No creo que ella se de cuenta. Está muy concentrada en contarme su historia de amor. Y decepción. Creo que, aquí, a quien más masoquista.¿Porqué no podemos simplemente ser más malos? ¿O simplemente encontrar le placer en hacer sufrir a otros?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario