viernes, 22 de mayo de 2015

He buscado en internet y he puesto la canción que escuché en el bus, durante el tráfico. El viaje de hora y media se vio aumentado a casi tres horas. Lo bueno es que el motorista, un tipo algo ***, puso el radio a la mitad de la trabazón. Eso estuvo bien porque pasaron algunas canciones que me gustaban, pero que ya había olvidado escuchar con regularidad. Fueron dos trabazones. La de Los Chorros fue la más larga. Es increíble, parace que todo el camino fue una trabazón enorme. No cai en la desesperación. Eso me habría costado caro. Ir sentado por dos horas en el mismo lugar, sin casi poder moverte porque el espacio de los asientos es muy corto, teniendo a un sujeto a la par, igual de limitado de espacio, igual de desesperado o más, además de la gente de pie en el pasillo del bus. No era una opción. Era de cerrar los ojos y si era afortunado, dormir, y si no, talvez relajarse un poco.

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